viernes, 17 de agosto de 2007

Monstruos en la oscuridad

A cambio de sacrificar un poco de nuestra libertad individual, la Sociedad nos aporta seguridad. Eso nos han dicho siempre. “Dragon Head” juega con esa idea y pone sobre la palestra un hipotético regreso a la barbarie, a los tiempos más primitivos en que ningún tipo de ley frenaba al ser humano para que éste diera rienda suelta a sus instintos. Y ciertamente da miedo, leyendo éste manga uno llega a pensar si nuestra civilización no será únicamente un freno para el horror de que es capaz el hombre, unos raíles para no adentrarnos en la “oscuridad” (elemento muy presente en toda ésta obra).
Como en “Mecanoscrito del segundo Origen” (grandioso libro), los protagonistas de “Dragon Head” se ven inmersos repentinamente en el caos más absoluto. Tras un accidente de tren en el que mueren todos sus compañeros de instituto, los supervivientes deben salir del túnel en el que han quedado aislados y afrontar la realidad: el Apocalipsis ha llegado y deben sobrevivir en un mundo oscuro, claustrofóbico y devastado.
A lo largo de la historia veremos como el lápiz de Minetarô Mochizuki (el autor) traza con sublime destreza ese hipotético Apocalipsis, valiéndose de unos personajes con mucho gancho y un dibujo idóneo para ésta historia (yo agradecí mucho esa dosis de realismo que tienen los personajes en éste manga, ya estaba harto de tanto dibujo estilizado. Los escenarios: para mear y no echar gota).
Por último, comentar que Teru y Seto (el dúo protagonista) tienen una química increíble. Es algo digno de leer la evolución de su relación, el fuerte vínculo que van adquiriendo a lo largo de la historia, debido a que el destino ha decidido unirles en la desgracia. Un viaje por la oscuridad de 10 tomos que no deberíais perderos: vuestras estanterías lo agradecerán ^__^