jueves, 6 de septiembre de 2007

Homenaje a Expediente X (II)

Algunas cifras

Una encuesta asegura que el 3% de los americanos creen haber sido abducidos por extraterrestres. Con semejante dato en mano, Chris Carter entregó (en el año 93) el episodio piloto de Expediente X a la Fox Tv. Competía con 36 “posibles series” más. Finalmente, y a pesar de que su contenido era un tanto “oscuro” para la época y muy innovador, el episodio piloto recibió el visto bueno de los mandamases de la Fox. Como ya había demostrado anteriormente Twin Peaks, el futuro de televisión no sólo residía en la producción en masa de programas basura al alcance de una gran masa de espectadores, sino que también se podía crear una televisión de culto para unas determinadas minorías. Quién iba a decirle a Carter, quien esperaba seducir a esas minorías, que su serie acabaría cautivando al mundo entero. Como muestra, algunas cifras de X-Files en los Estados Unidos: el capítulo más visto de toda la serie tuvo 29 millones de espectadores, mientras que la serie en su mejor momento fue seguida por un promedio de 19 millones de espectadores semanales.



La verdad está ahí fuera

Desde su primer encuentro, Mulder y Scully se transforman en una pareja de héroes enfrascados en una tragedia de dimensiones inimaginables. La famosa Verdad que Mulder persigue obsesivamente y que Scully acaba defendiendo aún a costa de su propia vida… es que no existe la verdad, o que la existencia de ésta no implica cambio alguno. Al término del viaje, después de haber sufrido el castigo físico y psicológico de su lucha, ambos acaban asumiendo que el mundo es un laberinto de mentiras dónde la verdad yace oculta en lo más profundo. Sí, la verdad estaba ahí afuera, pero era un fruto amargo. La idea de que nuestros destinos son moldeados por los poderosos (representados por los miembros del Sindicato), y la insinuación de que los seres humanos somos la debilidad hecha carne (frente a una posible invasión extraterrestre) le da un aire bastante pesimista al conjunto de la serie. Aunque en Mulder y Scully parece brillar tímidamente la luz de la esperanza: al final de la serie (no lo veáis si no habéis visto la serie entera, sería una lástima) Mulder está exhausto, la Verdad que tanto había buscado ahora lo ahoga. Pero Scully está ahí para apoyar a su compañero (amante, amigo), demostrando que nuestra especie necesita del apoyo mutuo para sobrevivir.

El mítico despacho de Mulder

3 comentarios:

knil dijo...

Me gustaba mucho expedinte-X aunque creo que con los años pierde un poco, aunque sigo creyendo que es una buen serie ^__^

Rents dijo...

hombre al principio el efecto sorpresa es mítico, hace d la serie algo casi perfecto. dfespues recurren más a la trama d monstruos y a las historias personales d los personajes para alargar la trama, aunke a mí me sigue encantando ^^ un saludo, y gracias a ti (y a todos)por los "aullidos"

Carlos Escamilla dijo...

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