jueves, 6 de septiembre de 2007

Homenaje a Expediente X (III)

Fox William Mulder: para entender la personalidad de Mulder hay que poner en un primerísimo plano el suceso que marcará su vida y su personalidad por completo: la desaparición de su hermana Samantha, cuando eran niños. Seguro de la implicación alienígena en el asunto, Mulder dedicará su vida entera en busca de repuestas.
En 1986, Mulder se licencia en Psicología por la universidad de Oxford, como alumno más destacado de su promoción. Ese mismo año entra en la academia del FBI, dónde ya se gana el apodo de “Mulder el sinistro” debido a su pasión por lo sobrenatural, y se recluye por voluntad propia en un despacho subterráneo, reabriendo los Expedientes X (casos sin resolver, inexplicables). Del brillante futuro que se le auguraba, el agente Mulder pasa a convertirse en un “bicho raro” al que pocos parecen tomar en serio.
Solitario, de brillante inteligencia, de palabra fácil, soltero empedernido e insomne habitual (se pasa las noches comiendo pipas), Mulder parece condenado a desfallecer frente a las obsesiones personales que le impulsan a seguir viviendo. Y aquí entra en juego Scully.

Dana Scully: licenciada en Física y Medicina, y especializada en Ciencia Forense. Scully entra a formar parte del FBI, y enseguida la hacen compañera del agente Fox Mulder, para que “espíe” el extraño comportamiento de éste y su labor en los Expedientes X. Como todos sabemos, acaba siendo la cómplice perfecta para los propósitos de Mulder.
Personalmente, creo que Scully es la mejor protagonista femenina que ha dado serie alguna. Os pongo un parágrafo extraído del libro de Sara Martín que me ha parecido esclarecedor al respecto: “muchas espectadoras se han sentido agradecidas con Carter por haber creado una heroína con la complejidad emocional e intelectual de Scully”. Si Mulder nos fascina por su tenacidad y su lucha incansable, más admirable aún resulta Scully: ella no se sacrifica y sufre en busca de un propósito personal, sino que lo hace todo por “amor” (quizás la palabra “fe” sería más adecuada). Podríamos decir que Scully entrega su futuro a Mulder, pues éste le ha dado un significado a su existencia.
Destacar lo buena actriz que es Gillian Anderson. Personalmente, me pareció sublime su interpretación en la particular “pasión de Scully” que dura bastantes capítulos y en que la agente (por diversas causas personales que no voy a comentar) pasa una época durísima (incluso tiene tema propio, el maravilloso y triste Scully’s Theme).

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